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Fox estrena thriller de espionaje "False Flag"

Por Nicolás Biederman/ Télam | 14 Junio, 2017 - 17:42
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La serie israelí hace referencia a aquellas operaciones encubiertas diseñadas para que parezcan haber sido llevadas a cabo por una institución diferente.

Luego del éxito mundial de remakes de ficciones israelíes como “Homeland” y “En terapia”, proveniente de ese país y en su versión original se estrena este jueves “False Flag”, serie de espionaje que sigue la historia de cinco personas comunes y corrientes que un día despiertan acusados de secuestrar a un importante funcionario iraní en una operación de inteligencia internacional.
 
La primera temporada completa, compuesta de ocho episodios de 45 minutos, estará disponible en el acceso premium de la app de FOX.
 
La oferta de la serie completa en el acceso digital, modalidad que hace años popularizó Netflix, representa una nueva apuesta de FOX en su intención de disputarle al gigante del streaming el mercado que apunta al público que pide poder ver los contenidos “de una sentada” y cuándo y dónde se le dé la gana.
 
Estrenada mundialmente en el Festival Internacional de Cine de Berlín en 2015 y galardonada con el premio del público en el Festival Series Manía francés de ese mismo año, “False Flag” (“Kfulim”, su título original en hebreo) fue la primera serie de habla no inglesa adquirida por FOX para su distribución internacional.
 
El título de “False Flag” -literalmente “bandera falsa” en inglés– hace referencia a aquellas operaciones militares o de inteligencia encubiertas diseñadas para que parezcan haber sido llevadas a cabo por una institución diferente.
 
Y es que justamente la premisa de la serie tiene a cinco ciudadanos israelíes sin conexión entre sí que despiertan un día con sus rostros y los datos de sus pasaportes en las pantallas de todos los noticieros, acusados de pertenecer al servicio de inteligencia de su país, el Mossad, y de haber perpetrado el violento secuestro en Moscú del ministro de Defensa iraní.
 
Una contadora en el día de su casamiento, una maestra jardinera, un padre de familia y un músico mochilero lucen sorprendidos por las noticias y aunque en el comienzo todo parece ser producto de un error, varios de ellos guardan secretos que los pondrán bajo la sospecha del gobierno y hasta de sus propios seres queridos.
 
“Usamos el término profesional de “bandera falsa” porque se relaciona con el tema del programa, que es que ves algo y no sabés exactamente qué es lo que estás viendo. Creés que tenés un conocimiento sobre un personaje o sobre un evento y luego te das cuenta de que es diferente”, dijo a la prensa Amit Cohen, creador de la serie y ex corresponsal de asuntos árabes para medios de comunicación israelíes.
 
En una conferencia a la que tuvo acceso Télam como único medio argentino, Cohen afirmó que si bien la serie estuvo inspirada en un hecho real – el asesinato de un alto oficial de la organización palestina islamista de Hamas en Dubai en 2010 – la trama es mayoritariamente “imaginación”.
 
 
“Yo fui periodista por 10 años y durante ese tiempo cubrí eventos en Israel como la Intifada y operaciones militares, y conocí a mucha gente interesante. Muchos de los personajes de la serie están inspirados en ellos”, dijo el ahora guionista, y agregó que “la idea inicial era hacer un programa de espionaje sobre gente ordinaria”.
 
Para Cohen, “False Flag” fue la oportunidad para contar una historia “acerca de la sociedad israelí y personajes israelíes, y a través de ellos contar una historia más grande”: “Abordamos eventos clave pero no poniendo el foco en profesionales, en espías, en operativos y terroristas, sino a través de los ojos de gente común y corriente que está afectada por estos grandes eventos”.
 
“Hay series de espionaje brillantes hoy por hoy; sólo por mencionar dos producciones estadounidenses 'The Americans' y 'Homeland', que son realmente geniales, pero se enfocan en los profesionales y creo que la singularidad de 'False Flag' es contar la historia a través de los ojos de personas comunes y corrientes”, añadió.
 
Filmada en 2014 y con una segunda temporada en preproducción, la serie tuvo gran éxito en Israel pero sorprendió a su propio creador y a la productora Maria Feldman por la posibilidad de que fuera bien vista en el exterior y que la historia fuera distribuida tal como se vio allí en lugar de a través de una remake.
 
“En Israel fue la serie dramática más vista desde el comienzo del registro de ratings. Cuando hicimos este programa no pensábamos en una audiencia internacional, pero sorpresivamente las audiencias alrededor del mundo se sienten interpeladas”, dijo Feldman, en tanto que Cohen añadió que si bien “el diálogo, los personajes, la trama, todo estaba relacionado con el público israelí” recibieron un muy buen “impacto de las audiencias” en screenings y festivales.
 
“Cuando la filmamos la mayoría de la producción israelí no se vendía afuera del país, a veces se vendía como remake, pero nunca el original”, manifestó con orgullo Amit Cohen, quien consideraba clave para el interés de los televidentes que la serie trate “temas relevantes como las relaciones entre civiles y su gobierno, la cuestión de la privacidad” y “cómo la gente es afectada por las decisiones que toma su gobierno”.
 
Con el espacio abierto por las exitosas adaptaciones de “Homeland” (“Secuestrados” en su nombre original israelí) y “En terapia”, y con varias otras series distribuidas mundialmente -ya sea como remake o en su versión original- a través de plataformas como Netflix o Amazon, Cohen afirmó que los guionistas y productores israelíes han demostrado su capacidad para crear series de calidad con un presupuesto acotado.
 
“Como guionista es un desafío escribir en Israel porque el valor de producción no es tan alto como en otros lugares del mundo, entonces tenés que encontrar formas de escribir una historia intrigante y que a la vez pueda ser producida”, dijo el ex periodista, quien afirmó que además hoy “el mundo está más abierto y la gente está más interesada en ver qué pasa” con la televisión de otros países.